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La encina de Eraul
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La encina (Quercus ambigua) es un árbol propio del clima
mediterráneo. Sus hojas son perennes coriáceas de borde
espinoso, muy pelosas por el envés, de tono verde claro y con forma
larga y estrecha. Las encinas son árboles de crecimiento lento y
sensibles a las heladas, que requieren de suelos sueltos, bien drenados
y sin problemas de encharcamientos. Su periodo de floración comienza
en mayo y sólo de las flores femeninas saldrán frutos, las
bellotas. En las cercanías de la localidad de Erául y dominando
todo el valle en el que se asienta, nos encontramos con una figura tan
bella como simbólica: la encina de Erául. Con sus casi 11
m de altura y 16 m. de diámetro de la copa, este árbol declarado |
Monumento Natural, se erige orgulloso y
solitario. Su tronco retorcido la convierte en una verdadera escultura natural.
Esta estructura tan irregular hace muy difícil el cálculo de
su cuerda y su diámetro. La buena salud de su ramaje parece predecir
que se mantendrá en el paisaje durante décadas. Los más
viejos del lugar dicen que esta encina siempre tuvo el mismo aspecto. Parece
que el tiempo se hubiera detenido en la veteada corteza de su tronco.
Extracto sacado de "Senderos por Tierra Estella. Del Consorcio Turístico
de Estella".
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